un video que enseña a las mujeres, como delinear los ojos
Video como delinear los ojos
Etiquetas: belleza
Explorate las mamas

Ejercicios para realizar una auto-exploración mamaría correcta.
Ejercicio del espejo
Lo primero que tienes que hacer es mirarte bien en el espejo. Esto no quiere decir que te regocijes con lo guapa que eres, lo bien hecha que estás o que te fijes en cómo mejorar tu cintura, esta práctica de mirarte en el espejo tiene como finalidad conocerte bien a ti misma.
Si miras tus pechos a menudo en un espejo y los observas podrás detectar más fácilmente las irregularidades que pueda sufir en su forma, color o tamaño.
Con los brazos hacia abajo
Observa la forma de tus pechos con dejando los brazos caer a cada lado del cuerpo. El contorno de los mismos, sobre todo por abajo, debe ser igual, también la forma, el color y la piel, que debe ser lisa y no rugosa.
Con los brazos hacia arriba
Ya has visto tus pechos con los brazos hacia abajo, ahora la exploración mamaria continúa y, esta vez, tendrás que levantar los brazos por encima de tu cabeza.
En esta postura, para hacer una auto-exploración mamaría completa tendrás que fijarte en si las dos axilas son iguales. Observa bien porque algunas veces no nos parece que estén desiguales aunque sufran una asimetría.
Junta las manos
Otro ejercicio para seguir con la auto-exploración mamaria es juntar las manos a la altura de la garganta o del cuello, como quieras verlo.
Cuando tengas las manos juntitas tira hacia la parte externa para ver bien marcados los músculos y detectar aquí si hay algún tipo de asimetría.
De perfil
Revisa también de perfil la forma que tienen tus mamas. Es interesante que observes tus mamas desde todos los ángulos posibles, para así poder detectar más fácilmente cualquier cambio de tamaño, forma o color y textura.
Aureolas y pezones
No olvides en tu auto-exploración mamaria estar atenta de tus aureolas y pezones. Si expulsan secreciones, cambian de color o aparecen heriditas, no dejes de acudir a tu médico para que te haga una exploración.
Etiquetas: salud
Consejos para cuidar el cabello en verano

El verano es el peor enemigo para tu cabello, por eso debes de extremar los cuidados y proteger tu pelo del sol y el calor. Puedes tomar medidas protectoras, de mantenimiento y reparadoras, eso sí, ten en cuenta que todos los cuidados que le des a tu cabello serán bien recibidos, ¡necesita mucho mimo!
La hidratación capilar es fundamental a la hora de exponer tu cabello al sol. Si no hidratas bien tu melena ¿qué consecuencias tiene?: pérdida de brillo, sequedad y puntas abiertas, en definitiva, un horror.
Como suponemos que esto no es lo que quieres y, sin embargo, quieres seguir disfrutando del sol en verano tienes que tener muy encuenta que el pelo también se quema y necesita protección, al igual que tu piel.
La nutrición es tan importante para tu pelo como lo es para la piel de tu cuerpo, por eso hidratación y nutrición son dos conceptos que van de la mano. Para conseguirlo intenta utilizar durante todo el verano champús especiales, acondicionadores con extra de hidratación y mascarillas hidratantes. Seguro que notas la diferencia. Tienes que acostumbrarte a usar estos productos antes y después de subir de la playa o de la piscina, y ¿mientras estás tomando el sol?, no te olvides de los productos diseñados para aplicarlos cuando tomas el sol, estos son; geles, aceites y sprays con filtros solares.

En esta época del año deberías evitar el uso indiscriminado de moldeadores, tenacillas, planchas, etc. Resecan mucho el pelo y si a eso le añades los efectos del sol estarás perdida.
Los expertos nos dicen que para el cuidado del cabello es bueno dejar secar el pelo de forma natural. Ahora que hace tanto calor en menos de 20 minutos tendrás tu melena seca y, si tienes que usar el secador, hazlo en el mínimo y a una distancia de 70 cm. Te recomendamos que te hagas un corte de pelo que no tenga necesidad de ser alisado o rizado con mecanismos artificiales, tu pelo lo agradecerá.
Etiquetas: belleza
¿Sexo en la primera cita?
Sincérate con respecto a las verdaderas razones por las que aceptarías tener sexo en la primera cita. Hay varios puntos a tener en cuenta antes de decidir dar este "gran" paso (te aseguro, no es un paso menor):
¿Estás realmente dispuesta a tener relaciones íntimas con alguien que prácticamente desconoces? ¿Crees que podrás sentirte lo suficientemente cómoda como para pasar un buen momento?
¿Cuáles son tus expectativas reales con respecto a este encuentro íntimo?
¿Esto te generaría culpa o rechazo, posteriormente?
¿Sientes algún tipo de presión externa (por ejemplo, tus amigas lo hacen, hace tiempo que estás sola y pareces bicho raro, etc.) o eres tú quien realmente está convencida de tener relaciones íntimas con este hombre, tan pronto?
¿La otra persona te hace demasiadas promesas a futuro?
¿Preferirías tener relaciones dentro de un vínculo estable y, al no tenerlo, crees que te conformarás con esta mala imitación?
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Etiquetas: sexualidad
Conoce las zonas erógenas masculinas
El cuello, la oreja, el pecho, la parte baja de la espalda y, por supuesto, los genitales. El cuerpo del hombre está lleno de zonas erógenas. Ahora sólo tienes que descubrirlas y aprender qué puedes hacer con, sobre y en cada una de ellas.
No hace falta ser un genio para saber cuál es el lugar de su cuerpo que tu chico espera que colmes de atenciones y mimos varios. Pero por fortuna en la anatomía masculina hay otros tantos puntos lujuriosos que, debidamente estimulados, llevarán a tu hombre a cotas de placer superiores a las que está acostumbrado. Según Ian Kerner, autor de Ellas llegan primero (Punto de lectura): "Estimular estos puntos le resultará superplacentero y creará cierta tensión sexual que incrementará el flujo sanguíneo en dirección a los genitales. Esta excitación intensificará sus contracciones pélvicas y potenciará el orgasmo". El hecho de que sean sitios inesperados en donde es muy probable que nunca antes le hayan tocado añade una dosis de picante y se convierte en una de las zonás erógenas masculina. He aquí el mapa de sus puntos escondidos más potentes y la guía para activarlos al máximo.
Su punto G
La próstata del hombre (esa glándula del tamaño de una avellana que se localiza bajo su vejiga) es el botón mágico para volverlo loco de placer. Para estimularlo, mientras le das sexo oral o durante la penetración, coloca dos dedos sobre la piel que está entre sus testículos y el ano. Tal y como explica Kerner: "Su próstata está situada en ese punto, aunque en el interior del cuerpo. Al presionar justo ahí lo que haces es rozarla de forma indirecta". Cuando sientas que tu chico está a un paso del orgasmo, presiona el área rítmicamente una vez por segundo hasta que llegue al clímax. Y si quieres, y él se atreve con una técnica más potente, estimúlale analmente. Cuando estéis en la postura kamasutra del misionero o en la de la cuchara (de lado), acaríciale alrededor de su "puerta trasera". Si no se queja ni pierde intensidad en la erección, es que tus movimientos le gustan.
¿Quieres dar un paso más? Pregúntale si puedes penetrarle. A unos tres centímetros de profundidad y hacia la parte delantera de su cuerpo sentirás una protuberancia redonda, ésa es la próstata. Puedes tocarla ligeramente o acariciarla con la punta del dedo, con movimientos rápidos y firmes o más lentos. No olvides tener las uñas cortas, usar mucho lubricante y estar pendiente de su reacción.
Su punto C
La oreja también tiene su punto G y, concretamente, el borde exterior de la misma, es otra zona superexcitante. "Esta firme prominencia cartilaginosa en forma de C alberga una gran cantidad de nervios", explica Barbara Keesling, autora de "Cómo volver loca a la mujer en la cama" (Robinbooks). Bésale en el cuello lentamente y ve desplazando tus labios hacia la parte trasera de la oreja. Apoya los labios en la zona alta del pabellón auditivo y recorre el borde de modo que roces la parte trasera y delantera de la oreja al mismo tiempo. Cuando sientas que su nivel de excitación está a tope, habrá llegado el momento de mordisquear y succionar su punto C. ¿Un toque extra? Acaríciale los genitales al mismo tiempo y con el mismo ritmo. Lo volverás loco porque es una de las zonas erógenas masculinas más demandadas por ellos.
Su punto 8
Este rincón es una bomba de placer . Coloca el dedo en la base de su pene, en el punto exacto donde se une a los testículos. "Esta zona está recubierta de un tejido igual de sensible y eréctil que el del pene", señala Kerner. Dibuja con la punta del dedo un anillo alrededor de la base de su miembro (ésa es la parte superior del ocho), entonces dibuja otro alrededor de su escroto justo en donde se adhiere al cuerpo (ésa es la parte inferior).
Durante los juegos sexuales previos dibuja ese ocho imaginario con el dedo o estimula una mitad con la lengua mientras acaricias la otra. Para multiplicar las sensaciones, alterna los movimientos y así no sabrá qué es lo que vas a hacer a continuación. Haz círculos con la lengua alrededor de los testículos, esta es otra manera de excitar esas zonas erógenas masculinas y, al mismo tiempo, presiona suavemente la base del pene. Este pinzamiento retiene la sangre en la zona y prolonga la excitación un poco más. Otras ideas sexys: sujeta una taza de agua caliente durante unos segundos y después coloca tus manos tibias sobre la zona. El calor intensificará la sensación de cada movimiento.
El punto W
Dile a tu chico que se tumbe boca arriba, siéntate sobre él y coloca un dedo en uno de los laterales del pecho. Recorre el borde de su pectoral hacia abajo, desplaza el dedo hacia el centro y después hacia arriba para hacer el mismo movimiento pero a la inversa en el otro lado. Esta postura kamasutra es como si dibujaras una uve doble. Empieza con una caricia firme (ponte un poco de lubricante en la yema del dedo para que el roce de la piel sea más placentero) y luego repite el movimiento de forma más suave, con la mano o con la lengua. Cuanto más despacio le toques más excitarás todos los nervios que están bajo la piel. Alterna las caricias hacia delante y hacia atrás a lo largo de todo el punto W y no te olvides de prestar especial atención a sus pezones. Aumenta la presión y tócalos cada vez un poco más fuerte para que se concentre más sangre en la zona y la sensación de placer se intensifique.
El punto F
En uno de los lados del pene, justo por debajo del glande, hay una línea fina extremadamente sensible: el frenulum o frenillo. Es cierto que muchas mujeres tocan el punto F durante el sexo, pero la mayoría ignora cuál es la mejor técnica para estimularlo igual que se estimula el punto G. Cuando le practiques sexo oral procura que tus dedos estén sobre el frenillo.
Mueve la mano y la boca al mismo tiempo hacia delante y hacia atrás, asegurándote de llegar hasta la punta del pene para rozar el punto F en cada movimiento. Y durante el coito, por ejemplo, colocaos en una postura (como el misionero o estilo perrito) en la que sea él quien haga casi todo el movimiento a la hora de penetrarte. De esta forma él se ocupará de que su frenillo consiga la máxima fricción.
El punto X
Dile a tu chico que se tumbe boca abajo con las piernas juntas. Verás que la hendidura que queda entre sus nalgas (el pliegue en el que cada nalga se encuentra con la parte posterior de sus muslos más los pliegues de la parte interior de sus muslos) forma una X. "Acariciar el punto X es excitante porque te acercas al ano, al perineo y a los testículos sin tocarlos directamente", dice Keesling.
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Dale un masaje en la espalda y desliza las manos hasta el trasero. Presiona con cada mano el pliegue de ambas nalgas (donde se unen con los muslos) y, poco a poco, acerca los dedos entre sí.
Cuando se encuentren en la mitad desliza un dedo en dirección a la espalda mientras que con el otro presionas hacia la zona interna de los muslos. Alterna los movimientos para mantener el factor sorpresa y, para poner la guinda, lámele el centro de su punto X o su punto G, justo donde las dos líneas se cruzan.
El punto R
Los testículos son extremadamente sensibles y, de hecho, hay un pequeño punto que, bien estimulado, le lleva al placer total antes que cualquier otro roce. Se trata de esa línea que recorre el centro de su escroto de arriba abajo. Pero también es verdad que es un punto tan sensible que hay hombres que lo encuentran maravilloso y otros que ni locos se dejan tocar. Así que experimenta de qué tipo es tu chico tocándole ahí suavemente mientras le acaricias el pene durante los juegos previos.
Si se pone tenso o deja de jadear está claro que has de parar. Si, en cambio, le gusta, puedes lamerle en la zona donde el escroto se une al cuerpo. Continúa deslizando la lengua hasta llegar a la cabeza del pene y ya verás como en cuestión de segundos tu chico estará como loco.
El punto 0
Según los textos tántricos un ligero masaje en la rabadilla despierta el "kundalini" o energía sexual. En la base de la columna vertebral hay una pequeña protuberancia repleta de terminaciones nerviosas conectadas directamente con los genitales, igualito que el G. Por eso, acariciar esta zona es una buena manera de estimularle.
Dile que se tumbe boca abajo, coloca los pulgares sobre el punto O y muévelos en círculos pequeños. Después, bésale o lámele sobre el dibujo de la columna vertebral mientras continúas dándole ese intenso masaje en la parte baja de la espalda. Presiona de forma constante y ve alternando los movimientos firmes con otros más delicados. Cuando termines, te darás cuenta de que su columna no es la única parte del cuerpo que está dura
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